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Algunos días son grandes días de entrenamiento. Te sientes lleno de energía, no logras motivarte, y estás entusiasmado para ponerte en marcha. Pero otras veces, incluso ir al gimnasio parece como una tarea estresante y aburrida.

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A pesar de cómo te sientes, hay cinco maneras de cambiar tu actitud hacia tu entrenamiento diario. Estos trucos no sólo harán que sea más fácil ir al gimnasio, sino que la calidad de tu entrenamiento también se disparará.

1. Recuerda cual es tu meta en todo momento.

¿Por qué se hace ejercicio en el primer lugar? Tener una meta muy específica en la que usted trabajes para conseguir tu propósito de entrenamiento.

Escribe tu objetivo en una nota adhesiva y ponlo en algún lugar muy visible. Esto te proporcionará un recordatorio pasivo de lo que vas a lograr y hará que nunca se te olvide.

Incluso un pequeño objetivo… “Mi meta este mes es ir a correr dos veces por semana” puede ser suficiente para mejorar dramáticamente la probabilidad de conseguir realizar progresivamente tu ejercicio.

2. Visualiza tu entrenamiento.

La visualización es una técnica utilizada por muchos atletas para ayudar a mejorar su desempeño. Ellos se imaginan a sí mismos ganando la carrera o marcando el gol en un partido de fútbol, y son luego más propensos a tener éxito. Este mismo principio se puede trabajar para ti también.

Basta con crear una imagen mental de lo que vas a hacer en tu entrenamiento, ya sea correr, levantar pesas, o participar en una clase de yoga. Este proceso puede aumentar tu deseo de hacer que el ejercicio ocurra y puede mejorar exponencialmente los resultados que obtendrás de tu entrenamiento!

3. Entrena con tus amigos, “pero solo entrenar”

El ejercicio es mejor cuando lo haces con un amigo. No hay nada más motivador que saber que alguien te está esperando en el gimnasio. No sólo un compañero de entrenamiento ayuda a evitar saltarse ejercicios cuando te sientes desmotivado, sino que también puede ayudarte a trabajar más duro también.

Pídele a un amigo que sea tu compañero de entrenamiento y luego organizar un entrenamiento para ambos y así mantener constancia semana tras semana. Esto ayuda a establecer la coherencia y construye buenos hábitos de ejercicio para los dos.

Recuerda elegir bien el compañero de entrenamiento y que se tome las cosas enserio y con disciplina al igual que tu.

4. Sube la música y disfruta en cada momento.

¿Hay alguna canción que te anime o pueda motivarte cuando estés apagado, triste o desmotivado? Cuando no estás sintiendo ningún tipo de motivación para hacer ejercicio, este tipo de música alegre puede hacer toda la diferencia.

La música agradable puede aclarar tu estado de ánimo y puede distraer tu mente por el esfuerzo del ejercicio. De hecho, con la música adecuada se ha demostrado que el hacer ejercicio hace que te sientas un 10% más fácil!

Crear una lista de reproducción de canciones que tienen un tempo rápido: el ritmo más rápido es una distracción mental, perfecta e inconscientemente te empuja a seguir con tu ritmo. Tu entrenamiento sera más fácil y terminaras trabajando más duro. Aquí te dejo un ejemplos de como puedes motivarte con la música y los efectos que tiene para nuestra salud:

5. Tener una recompensa.

Uno de los mayores obstáculos para el ejercicio regular es el hecho de que el objetivo final (por ejemplo, la pérdida de peso, ponerte en forma, o ser más fuerte, etc.) está lejos y no se consigue en dos días.. Los resultados toman tiempo y puede ser fácil impacientarse.

Es por eso que es bueno ofrecer a tu cuerpo recompensas que ofrecen una gratificación instantánea. El tratamiento de ti mismo con un baño relajante o de tu taza preferida de té después de una sesión de ejercicios puede ser una buena manera de reconocer tu duro trabajo. No me gusta recomendar la idea de comida trampa como habréis pensado muchos por lo menos al principio, aunque algunos no opinéis igual que yo considero que (al principio) sobre todo es mejor no incluir este tipo de comidas ya que nuestro cerebro es muy malo y muy listo y puede engañarnos.

Incluso una pequeña recompensa puede ser suficiente para motivarte personalmente y conseguir un buen entrenamiento hecho en esos días en que simplemente no tiene ganas de moverse en absoluto.

Etiquetas: ActitudEjercicio FísicoFitnessgimnasioMotivación EntrenamientoMotivarteObjetivosRendimiento
Víctor Martín

Autor Víctor Martín

CEO/Fundador de Atopedegym | Hablo sobre Fitness, Entrenamiento, Salud, Vida sana y Ciencia deportiva.

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