La dieta de intercambios, una dieta para diabéticos

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La dieta de intercambios te ayudará a avanzar en tu recuperación trastorno alimentaria.

En un artículo anterior hablamos de las dietas según el grupo sanguíneo y esta vez explicamos una dieta que aquellas personas que sean diabéticas (especialmente tipo I), les puede venir bien conocer. Estamos hablando de la dieta con un sistema de intercambios.

LOS ORÍGENES DE LA DIETA DE INTERCAMBIOS

Hacia la década de los 50, en Estados Unidos, era verdaderamente un problema desarrollar planes nutricionales para personas con diabetes. Fueron la Asociación Americana de Dietética, la Asociación Americana de la Diabetes y el Servicio Público de Salud de los Estados Unidos quienes se reunieron y dieron forma a los conceptos de “intercambio” o “sustitución” y los introdujeron en el mundo de la alimentación para ayudar a estas personas a llevar una alimentación sana y acorde al problema que padecían.

Este tipo de dieta, orientada principalmente a personas que sufrían diabetes de Tipo I (aunque no es exclusiva de este sector de la población), se basó en realizar intercambios de alimentos de distintos grupos pero que tuvieran un perfil de macronutrientes muy similar. La división de los grupos de alimentos quedó de la siguiente manera:

  • CARBOHIDRATOS: Este grupo de alimentos comprendía los almidones, lácteos, dulces, frutas, postres y vegetales. Poseían aproximadamente entre 60-90 calorías por cada 100 gramos de alimentos y aproximadamente 15 gramos de carbohidratos.
  • CARNES Y SUSTITUTOS DE LA CARNE: Se dividió, a su vez, en cuatro subgrupos:
    • Carnes muy magras: Contenían aproximadamente 35 calorías y 1 gramo de grasa.
    • Carnes magras: Contenían alrededor de 55 calorías y 3 gramos de grasa.
    • Carnes semi-grasas: Poseían aproximadamente 75 calorías y 5 gramos de grasa.
    • Carnes altas en grasas: Su valor nutricional era de 100 calorías y poseían 8 gramos de grasa.
  • GRASAS: A su vez, las grasas se dividían en tres categorías (cada una de ellas contenía aproximadamente 45 calorías por cada 100 gramos y unos 5 gramos de grasa):
    • Monoinsaturadas
    • Poliinsaturadas
    • Saturadas

Esta fue la primera clasificación realizada en 1950 en base a la cual se redactaron las primeras “tablas de intercambios”, aunque actualmente podemos dividir dicha tabla en SEIS GRUPOS DE ALIMENTOS:

  • VEGETALES
  • FRUTAS
  • PROTEÍNAS
  • CARBOHIDRATOS
  • GRASAS
  • LÁCTEOS

¿CÓMO REALIZAR LOS INTERCAMBIOS DE ALIMENTOS PARA NUESTRA DIETA?

Ejemplo de tabla de intercambios

Ejemplo de tabla de intercambios

En la imagen que precede a este texto, podemos observar la división en grupos de alimentos (los azúcares se incluyen dentro de los carbohidratos pero para verlo con más claridad los hemos colocado fuera en esta tabla) y las equivalencias que tendrían determinados alimentos encuadrados en cada grupo. Por ejemplo, si quisiéramos sustituir 30 gramos de pollo sin piel, podríamos hacerlo por media taza de tofu o una onza (aproximadamente 28’5 gramos) de queso fresco. En el caso de los carbohidratos, si quisiéramos sustituir el arroz cocido, deberíamos cambiar cada media taza, por una rebanada de pan.

En el siguiente enlace, podéis encontrar la tabla de intercambios (para diabéticos) del modelo de dieta de intercambios realizada por la Asociación Americana de Diabetes y la Asociación de Dietética Americana -> DIABETIC EXCHANGE LIST

VENTAJAS DE LA DIETA DE INTERCAMBIOS

Como todo tipo de dieta, la dieta por intercambios tiene sus ventajas y, quizás también, sus inconvenientes. Dentro de las ventajas podemos citar las siguientes:

  • FLEXIBILIDAD: Dadas las opciones de intercambios, este tipo de dieta permite una flexibilidad mucho mayor que el resto (y si no somos diabéticos, nos permite aún más). Tan sólo debemos tener en cuenta que los alimentos tengan un perfil de macronutrientes lo más parecido posible y estén dentro del mismo grupo.
  • LIBERTAD DE ELECCIÓN: Al igual que el punto anterior, la persona que siga esta dieta no está “atada” a un menú preestablecido por el nutricionista, si no que puede elegir en base a sus gustos unos alimentos u otros.
  • ADAPTABILIDAD: Este modelo de dieta permite adaptar la misma a diversos factores, como pueden ser las estaciones del año y los distintos alimentos típicos de cada una de ellas, la capacidad económica de cada persona y el precio de los alimentos, etc… Además, permite que cada persona, en base a unas directrices previas, elabore sus propios menús diarios, evitando así la monotonía que puede conllevar seguir un modelo de dieta más estricto.

Dentro de los inconvenientes que pueda presentar este modelo de dieta, el más destacable es que requiere un aprendizaje por parte de la persona que deba o quiera ceñirse a este sistema con el fin de que pueda planificarse por si mismo los menús diarios que él desee.

Referencias:

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Sobre el Autor

Miguel Gómez

Militar. Ex entrenador de fútbol de categorías inferiores. Entrenador personal y asesor nutricionista.