Los Límites entre la Obsesión, la Nutrición y el Ejercicio Físico

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Los límites entre la obsesión, la nutrición y el ejercicio físico conllevan irremediablemente a tener resultados altamente peligrosos para el propio organismo.

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Obsesionarse con el ejercicio físico y la nutrición conlleva irremediablemente a tener resultados altamente peligrosos para el propio organismo.

Ni el hombre más vago del mundo podrá negarse en afirmar que el ejercicio físico es inmensamente beneficioso para la salud.

Lamentablemente esta declaración tiene sus excepciones, y una de ellas destaca con nombre propio. Hablamos de una nueva entidad diagnóstica, surgida fruto de los abusos en la práctica deportiva y en las alteraciones de la propia alimentación, es conocida clínicamente como “La Triada de la Atleta

Características y Causas.

Esta afectación femenina, responde a un síndrome en el cual debido a una baja disponibilidad energética en el organismo se manifiestan una serie de mecanismos endocrinos para lograr disminuir el gasto total de energía corporal, podríamos decir que el cuerpo actúa como una central de reserva a pleno funcionamiento ahorrador. Esta baja disponibilidad energética es el resultado de una alimentación deficitaria y  excesivo ejercicio físico , conllevando ambos a padecer importantes carencias fisiológicas, surgidas para satisfacer las necesidades metabólicas del organismo.

Uno de los principales síntomas provocados por esta deficiente disponibilidad energética son los trastornos menstruales (amenorrea), motivo por el cual se ve gravemente perjudicada la salud esquelética de la mujer, en tanto que la tasa de formación de nuevo hueso desciende y la de resorción aumenta, como resultado observamos una pérdida progresiva de hueso o la incapacidad de acumular nueva masa ósea, lo que conlleva a un aumento de fracturas y a la aparición de osteoporosis.

Cabe pues mencionar la importancia de controlar a tiempo esta afectación ya que clínicamente se puede restablecer el ciclo menstrual, pero por el contrario, una vez perdida la masa ósea o debilitada en su defecto ya no se podrá regenerar de ninguna manera. En el periodo de edad que transcurre desde la adolescencia hasta la primera edad madura es cuando la formación de la masa ósea (osteoblastosis) llega a su pico más elevado y esta se estanca a partir de los 30 años de edad, así que lo que no se haya obtenido hasta entonces no podrá recuperarse más tarde, afectando indiscriminadamente al futuro de la mujer cuando empiece el periodo de la menopausia, o si por cualquier otra razón pierde la menstruación, acelerando de este modo la pérdida de masa ósea (osteoclastosis)

Normalmente hay más evidencia de este síndrome en aquellos deportes donde se requiere un peso corporal específico o en todos aquellos en los cuales se establecen categorías por pesos. Es muy frecuente ver esta afectación en la práctica de gimnasia artística, danza clásica o patinaje entre muchos otros.

Factores de Riesgo.

Entendemos como factores de riesgo aquellas circunstancias que aumentan las posibilidades de que una persona presente una determinada enfermedad o cualquier problema relacionado con la salud. Los principales factores que pueden contribuir a un desarrollo de la triada pueden ser clasificados en factores de riesgo internos y externos.

Factores Internos 

El principal impulso inicial en este caso es la obsesión por la delgadez o un peso ideal, lo que conlleva alteraciones en los patrones alimentarios. Aún no siendo conocidos los mecanismos concretos que provocan la desaparición de la menstruación, una propuesta es que el nivel de ingesta energética es insuficiente para hacer frente y cubrir el gasto calórico provocado por el ejercicio y por la misma rutina del día a día. Este deficit energético puede llevar a una disminución de la tasa de metabolismo basal y a una consecuente disfunción hipotalámica, lo cual conllevaría a la aparición de la amenorrea. Podemos encontrar otros factores internos que predisponen a la mujer a la disfunción menstrual y al hipoestrogenismo, por ejemplo, llevar una vida con altos niveles de estrés, soportar cambios bruscos en la corporación corporal, irregularidades menstruales previas, etc. La respuesta vendría probablemente por ofrecer una interacción de factores y no centrarnos en uno único como precipitante.

Factores Externos.

En muchos casos se observa una mentalidad de ganar a cualquier precio, está en muchos casos es motivada por los mismos entrenadores o por los propios padres, lo que conlleva a la atleta a padecer increíbles presiones diarias debido al fuerte impacto psicológico que presenta sobre su psique. Así observamos como esta presión junto al énfasis por la perdida de peso aumentan el riesgo de padecer esta triada de desórdenes. Por otro lado estrategias de entrenamiento en las cuales se usan técnicas muy estrictas, legando incluso a destacar refuerzos negativos o distintas medidas punitivas antes el posible aumento de peso o sobre el pobre rendimiento son también factores que interactúan y propician el desarrollo de los trastornos alimentarios.

Estadísticas.

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Uno de los estudios Americanos de referencia sobre este tema se publicó en la revista “Sport Medicine” por Rosen y cols. y Sundot-Borgen en Abril del 2006, y afirmó que un 1% de la población femenina general muestra afectación por trastornos de la alimentación y por otro lado destacó un 62% de afectación en mujeres deportistas, en su mayoría se describen numerosos casos de anorexia y bulimia como principales afectaciones en los TCA. Si hablamos de padecer amenorrea (falta de la menstruación) estaríamos frente un 5% de la población femenina general y frente a un 40% en las mujeres deportistas, observamos como estas cifras se van acercando tímidamente.

¿Por qué una Triada?

Encontramos su origen en al menos una de las tres siguientes fuentes: trastornos alimentarios de tipo restrictivo, sobreesfuerzos orientados a perder peso o a perder grasa corporal para mejorar el rendimiento y finalmente supresión e inadvertencia del apetito a causa de dietas altas en carbohidratos y al exceso de ejercicio.

A consecuencia de estos factores se desencadenan alteraciones en el ciclo menstrual, una posible amenorrea y posteriormente una acelerada desmineralización ósea.

“Desórden Alimenticio + Disfunción Menstrual + Osteoporosis y Fracturas óseas”

Es muy importante establecer des del principio cual motivo lleva a cada atleta a desencadenar la baja disponibilidad energética y en que nivel de afectación se encuentra, para poder así tomar las medidas más adecuadas.

Prevención y Tratamiento.

El tratamiento requiere de un enfoque múltiple que oscila des de la implicación de nutricionistas, psicólogos, terapeutas, endocrinos… hasta poder llegar a un punto de vista farmacológico el cual recomienda suplementos ricos en calcio para atenuar y contrarrestar la perdida de masa ósea. La conducta más adecuada pasa por lograr el aumento de la disponibilidad energética de la mujer, ya sea incrementando el consumo calórico por un lado o disminuyendo el ejercicio físico por otro.

Estamos frente a un fenómeno realmente preocupante, un 62% de las deportistas lo presentan y esto fue estimado en 2006, a día de hoy este valor puede haber crecido considerablemente. Por otro lado, lejos de afectar únicamente a deportistas de élite, cada vez esta dañando a más mujeres que, sin dedicarse profesionalmente al deporte caen en este circulo vicioso entre los límites de la obsesión, la nutrición y el ejercicio físico.

Referencias:

-Ackerman, K. E., Slusarz, K., Guereca, G., Pierce, L., Slattery, M., Mendes, N., . . . Misra, M. (January, 2012). Higher Ghrelin and Lower Leptin Secretion is Associated with Lower LH Secretion in Young Amenorrheic Athletes Compared with Eumenorrheic Athletes and Controls. American Journal of Physiology Endocrinology and Metablism, 302, E800-E806. doi: 10.1152/ajpendo.00598.2011 Ir a artículo: http://ajpendo.physiology.org/content/ajpendo/302/7/E800.full.pdf

-ACSM (2007). Female Athlete Triad Position Stand. Disponible en línea.

-Redman, L. M., & Loucks, A. B. (September, 2005). Menstrual disorders in athletes. Sports Medicine, 35(9), 747-755. Ir a artículo: http://link.springer.com/article/10.2165/00007256-200535090-00002

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Sobre el Autor

Entrenadora Personal afiliada a la FEEPYF. Fundadora de Fitnutrisport.com y del Canal de iVoox sobre Nutrición, Fitness y Psicología. Actualmente terminando los estudios en Psicología y apasionada por el mundo del Coaching y las Emociones. Especialista en Violencia de Género y Familiar por la Universidad de Gerona y experta en Nutrición Deportiva. Creadora de la “Triada Fitness” una mezcla realmente Explosiva entre entrenamiento, nutrición y psicología.

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