¿Son realmente efectivos los masajes tras una sesión de ejercicio?

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Tradicionalmente se viene pensando que, tras la realización de una sesión de ejercicio intensa, la mejor arma para evitar que al día siguiente nuestro cuerpo se resienta son los masajes.

Es por ello que ya muchos gimnasios cuentan con su propia sala de fisioterapia con el objetivo de proporcionarle al cliente este deseado servicio, pero, ¿es cierto que estos masajes están relacionados con la recuperación de nuestro cuerpo?

La recuperación muscular

Como sabemos, el principal mecanismo propuesto para la recuperación es el incremento de flujo sanguíneo por aquellas zonas que más se han visto afectadas (piernas, brazos, espalda…) pero nada más lejos de la realidad y es que está totalmente demostrado de forma científica que la utilización de masajes post-entrenamiento no aumenta nuestro flujo sanguíneo y por tanto no nos produce efectos positivos en los próximos entrenamientos.

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A pesar de ello y dejando de lado el punto de vista científico, deberíamos de analizarlo desde un punto de vista más subjetivo y es que la realización de masajes tiene un punto de vista más psicológico: el deportista, a la vez que recibe un masaje puede intercambiar opiniones con su masajista y al salir de la práctica se le puede ver como su nivel de motivación y porque no, su mentalidad le harán ver que está recuperado o en mucho mejor estado de forma que antes de entrar a la sala.

Con esto queremos llegar a una conclusión: desde un punto de vista científico, la realización de masajes no tiene efectos positivos sobre nuestro organismo y por tanto es mejor acudir a otros métodos como puede ser la elevación de los miembros afectados o la inmersión en agua fría (crioterapia). En cambio, como factor psicológico es de gran utilidad gracias a la sensación de placebo que ofrece al deportista. Es por ello que como recomendación se deberían de compaginar al menos dos métodos de recuperación de los anteriormente mencionados, siempre teniendo en cuenta que en el caso de solo poder realizar uno desecharemos inmediatamente el masaje por su falta de efectividad.

Referencias:

Monedero, J., and B. Donne (2000). Effect of recovery interventions on lactate removal and subsequent performance. Int. J. Sports Med. 21: 593-597.

Wiltshire, E.V., V. Poitras, M. Pak, T. Hong, J. Rayner, and M.E. Tschakovsky (2010). Massage impairs postexercise muscle blood flow and “lactic acid” removal. Med. Sci. Sports Exerc. 42: 1062-1071.

Barnett, A. (2006). Using recovery modalities between training sessions in elite athletes: does it help? Sports Med. 36: 781-796.

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Sobre el Autor

Alberto Bello Pérez

Entrenamiento desde un punto de vista científico. Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Máster en Entrenamiento y Rendimiento Deportivo. NSCA Personal Trainer. Preparador físico de fútbol

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