Por que nos duele la espalda y tipos de dolores de espalda [I]

El dolor de espalda es muy común y generalmente no tiene una causa grave. Aprende sobre ejercicios, tipos de dolor y otras formas de controlar el dolor de espalda.

Seguro que muchos de vosotros habréis oído en algún momento hablar a alguien diciendo que le han recomendado reposo debido a molestias de espalda pero, ¿realmente es necesario guardar reposo siempre que nos duela la espalda?

El dolor de espalda, es de hecho, uno de los factores limitantes más comunes hoy en día entre la población adulta, y por desgracia el “remedio” más común que podemos encontrar que se “receta” es el de evitar cualquier actividad física.

Pero, ¿qué pasaría si a través del ejercicio físico pudiéramos reducir o eliminar esas molestias de espalda?.

En esta serie de dos artículos os damos las respuestas a estas preguntas y en el siguiente artículo te proponemos unos ejercicios para cuando tienes dolor de espalda

¿Porque nos duele la espalda?

En primer lugar, para poder ponerle remedio a nuestra dolencia debemos buscar la raíz del problema, ya que no es lo mismo que ésta sea debido a que nos pasamos horas y horas sentados en mala postura o por el contrario nuestra actividad diaria se basa en estar largas horas de pie o cargando peso.

En general, las causas más frecuentes del dolor de espalda suelen estar relacionadas con problemas a nivel muscular. Y esto, por suerte, tiene fácil solución si hacemos las cosas bien y tenemos un mínimo de paciencia.

Y por suerte, existe otro punto que no debemos obviar a la hora de hablar de problemas de espalda como origen de los mismos: el calzado. Un calzado inadecuado, ya sea por la rigidez del material o por el tacón que pueda llevar en el caso de las mujeres, puede ser la causa de problemas y lesiones de espalda

¿Qué ocurre si trabajo durante muchas horas sentado?

Si tu problema es que trabajas durante largas jornadas sentado, posiblemente la musculatura de tu espalda pueda “atrofiarse, sumándole que la gran mayoría de las personas que tienen trabajos así no cuentan con una silla que favorezca la ergonomía del puesto de trabajo y, además, suelen adoptar malas posturas en relación al eje espalda-cuello (suelen ser trabajos de oficina y con ordenadores).

Persona sentada con dolor de espalda
Una mala postura puede empeorar el dolor de espalda, especialmente si te sientas por largos períodos. No caigas sobre tu teclado. Siéntate derecho, y con los hombros relajados.

Por ello, además de contar obviamente con elementos que favorezcan la ergonomía de nuestro puesto de trabajo, es de suma importancia que fortalezcamos la musculatura de nuestra espalda y realicemos ejercicios de estiramiento cada cierto tiempo.

¿Y si trabajo muchas horas de pie?

En el polo opuesto podemos encontrarnos a aquellas personas que por su trabajo pasen largas horas de pie (vigilantes de seguridad, camareros, dependientes de tiendas…).

Dolor de espalda de pie caminando
Hasta el 80 por ciento de las personas tienen dolor de espalda en algún momento de sus vidas.

El principal problema que podemos encontrarnos en este grupo de personas es una excesiva sobreactivación de la musculatura (especialmente de la zona lumbar) unido a una alta probabilidad de sufrir sobrecargas y/o contracturas musculares.

En este caso, la prioridad pasaría por reforzar toda la musculatura de nuestra espalda como forma de “prepararla” para dicha rutina diaria. Además, antes y después de nuestra jornada laboral sería recomendable realizar algunos ejercicios de estiramientos, movilidad y/o automasaje.

Tipos de dolores de espalda

dolor de espalda
Principales músculos de nuestra espalda

Debemos señalar en primer lugar que todo nuestro cuerpo funciona como una enorme cadena muscular y que una lesión, por pequeña que sea, puede acabar afectando a otra diferente de nuestra anatomía (un esguince de tobillo por ejemplo puede acabar afectándonos a nivel cervical por difícil que parezca).

Dolor en la parte alta de la espalda: cervicalgia

Seguramente, muchos de vosotros habréis sufrido en algún momento, y en mayor o menor medida, molestias en la zona alta de vuestra espalda en forma de rigidez en la zona cervical.

Es lo que comúnmente se conoce como cervicalgia y, dependiendo del grado de rigidez tendrá mayor o menor importancia (asumiendo siempre que cualquier molestia muscular es importante pues como bien sabéis si no se trata a tiempo puede empeorar y ser causa de problemas más graves en el futuro).

Si bien existen ejercicios (que veremos en nuestro siguiente artículo) para fortalecer la musculatura que rodea la zona cervical, nuestra recomendación es centrarse en realizar estiramientos y ejercicios de movilidad junto con algún que otro ejercicio de automasaje (nosotros usamos las denominadas pelotas Lacrosse, aunque hay quien los realiza con pelotas de tenis, pero éstas son ligeramente más grandes y menos duras que las Lacrosse).

Dolor en la parte media de la espalda: dorsalgia

La rigidez o las dolencias musculares a nivel de nuestra espalda media, también conocidas como dorsalgia, pueden ser causa importante de sensación de incomodidad al estar tanto sentados como de pie, y pueden acabar ocasionándonos lesiones de mayor importancia si no les ponemos remedio a tiempo.

Por fortuna, la zona media de nuestra espalda es, en mi opinión, una zona que podemos fortalecer muy fácilmente y de manera muy sencilla (lo cuál no quiere decir que debamos confiarnos).

Por ello, en caso de tener molestias en esta zona el primer objetivo será el de fortalecer la musculatura, completando el “tratamiento” con ejercicios de movilidad y estiramientos.

Dolor en la parte baja de la espalda: lumbalgia

La zona baja de nuestra espalda, o zona lumbar, es lo que podríamos llamar la “joya de la corona”, ya que centra el mayor porcentaje de casos en los que hay molestias de espalda.

Malas posturas al estar sentados, largas horas sentados, malas posturas al levantar pesos del suelo, realizar ejercicios que sobreactiven la musculatura llevándolos a una sobrecarga… son algunas de las principales causas de las molestias en esta zona.

Por esto, debemos centrarnos tanto en el fortalecimiento de la musculatura lumboabdominal (no olvidemos que la musculatura lumbar está ligada a la abdominal y juntas forman un “cinturón” que rodea nuestra anatomía) como en el trabajo de movilidad, estiramientos y relajación.

Aquí os dejo más recursos sobre el dolor de espalda:

Parte [II]: Ejercicios y estiramientos para prevenir el dolor de espalda