CRONOLOGÍA DE UNA LESIÓN DE HOMBRO: ROTURA PARCIAL DEL SUPRAESPINOSO (III)

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En este artículo os contamos cómo ha sido mi vuelta a la rutina habitual de entrenamientos y lo importante que es planificar cada paso de la recuperación para evitar recaídas y volver más fuerte que nunca.

UN APUNTE BÁSICO SI OS HAN OPERADO

Antes de abordar el objeto de este artículo, quiero dejar clara una cosa muy importante: UN HOMBRO OPERADO JAMÁS VA A VOLVER A SER COMO ANTES DE LA LESIÓN.

Posiblemente esto también ocurra con otras partes del cuerpo, pero vamos a centrarnos en el caso que nos ha ocupado en esta serie de tres artículos (PARTE 1, PARTE 2). En mi caso, he podido observar como al estirar mis brazos sobre la cabeza, el brazo derecho es ligeramente más corto que el derecho (al principio me alarmé porque pensé que no había ido bien la rehabilitación pero el traumatólogo me tranquilizó y me dijo que era algo normal).

LA VUELTA A LA RUTINA

Y al fin, tras un largo periodo de rehabilitación (más aburrido que doloroso) de ejercicios “light”, pude por fin volver a recuperar sensaciones en el gimnasio. Debo agradecerle todo esto a mis rehabilitadoras y a mi entrenador personal, que gracias a sus conocimientos han ido guiando cada paso de mi rehabilitación.

Al principio, cuando comencé a entrenar de nuevo, los ejercicios eran muy básicos y con poco peso, para que el cuerpo se vaya acostumbrando de nuevo al ejercicio. Especial atención debía prestar en todos aquellos ejercicios que de una forma u otra pudieran involucrar la articulación dañada (es decir, prácticamente todos los de torso/brazos). Y para apoyar y seguir haciendo una buena recuperación, durante los primeros dos meses a contar desde que volví a pisar un gimnasio, hay dos puntos que no han faltado ni un solo día:

  • En el calentamiento previo a la rutina, TODOS LOS DÍAS realizaba ejercicios estáticos e isométricos con bandas elásticas y un automasaje miofascial con una pelota Lacrosse, lo cual me proporcionaba liberar la articulación y que el movimiento de ésta fuera más fluido.
  • Tras el entrenamiento, lo que tampoco faltaba eran 10 minutos de crioterapia casera, 20 minutos de electroterapia y una crema o pomada (en mi caso usaba Feldegel o Fisiocrem)

A DÍA DE HOY

A día de hoy debo decir que me encuentro en una forma bastante óptima teniendo en cuenta la gravedad de la lesión que sufrí y mis sensaciones cada vez que acudo al gimnasio son inmejorables. He recuperado fuerza, resistencia y potencia, y físicamente me veo mejor que nunca, he bajado de peso hasta los 78-79 kilos (aunque siempre podemos mejorar, ya que mi objetivo es disminuir más mi porcentaje de grasa que ha bajado de un 25% a aproximadamente un 19% actual).

Y en cuanto al fruto de todo este trabajo, os dejo aquí mis marcas actuales en los principales ejercicios:

  • Press banca: Actualmente he logrado subir mi 1RM en press banca hasta los 80 kilos (y posiblemente antes de acabar el año intente dejarlo en 85-90 kilos).
  • Peso muerto: A pesar de una inoportuna lesión en los isquios, tengo una marca de 50 kilos (debido a la lesión probablemente dicha marca sea pulverizada antes de final de año porque sé que puedo tirar con más peso, pero no quise forzar).
  • Remo: He usado dos variantes de remo debido a la lesión de isquios, y he logrado las siguientes marcas: en remo de pie a 90 grados con barra, 50 kilos (al igual que el peso muerto, esta marca será subida antes de acabar el año con casi toda seguridad) y remo con barra en banco inclinado, en el que hice la marca de 90 kilos (al inhibir por completo la zona de la pierna lesionada, el volumen movido fue sensiblemente mayor, y además mis sensaciones fueron de haber podido cargar más).
  • Press militar: Sin duda la marca de la cual estoy más orgulloso por lo que representa tras la lesión: 40 kilos levantados y muy muy buenas sensaciones en el hombro operado.
  • Sentadilla: No es el ejercicio en el que más haya progresado, pero también he ido subiendo pesos poco a poco. Por ahora, mi tope está en 85 kilos.

Aunque estos pesos a algunos les puedan parecer escasos, para mi han supuesto un enorme esfuerzo después de la lesión, en especial el press militar, y llevan tras de sí muchas horas de rehabilitación y recuperación en las que en numerosas ocasiones he de reconocer que pensé en tirar la toalla debido a la desesperación de no poder entrenar y el aburrimiento, pero gracias a mi entrenador, mis rehabilitadoras, mi pareja y mi familia, me fijé como objetivo volver para estar mejor que nunca.

FINALIZANDO

Espero que tras esta serie de artículos hayáis aprendido la importancia de cuidarse en los entrenamientos y de lo importante que es saber qué ejercicios debemos evitar si no queremos caer lesionados. Cualquier duda que os pueda surgir o que queráis saber sobre lesiones deportivas, no dudéis en preguntarnos al equipo de Atopedegym. Podéis dejar vuestros comentarios en el artículo o mandarnos un email y os responderemos encantados.

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Sobre el Autor

Miguel Gómez

Militar. Ex entrenador de fútbol de categorías inferiores. Entrenador personal y asesor nutricionista.