El tabaco y su influencia en el metabolismo basal

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Seguramente habréis oído hablar muchas veces sobre la relación del tabaco con el aumento de peso en las personas que dejan de fumar, o incluso si os han propuesto dejar de fumar, el peso se ha convertido en uno de vuestros mayores miedos.

Hoy hablamos acerca de la relación que tiene el tabaco con nuestro metabolismo basal y el estado de ánimo, la ansiedad, el sueño o la ingesta de alimentos.

FACTORES DE LOS QUE DEPENDE EL PESO CORPORAL

A la hora de hablar sobre los factores que influyen en el peso corporal, podemos citar principalmente dos: el balance energético, y la tan puesta como excusa, herencia genética. Dentro del balance energético hay dos factores que influyen y que son los que realmente debemos tener en cuenta a la hora de realizar una dieta: la entrada calórica (o ingesta) y el gasto energético.

Sin embargo, a la hora de calcular el gasto energético de una persona, existen tres factores (personalmente yo citaría sólo dos de ellos) que debemos sopesar:

  • METABOLISMO BASAL: Es la cantidad de energía que gasta nuestro cuerpo en estado de reposo absoluto, es decir, mientras dormimos.
  • ACTIVIDAD FÍSICA: Dentro de este apartado englobaríamos prácticamente el resto de nuestro día a día: trabajo, actividades domésticas, tiempo que pasamos realizando ejercicio físico…
  • EFECTO TÉRMICO DE LOS ALIMENTOS (ETA): Personalmente, es quizás el factor que menos debemos tener en cuenta a la hora de calcular el gasto energético diario de una persona, dado que apenas ronda el 5% diario. Sí, evidentemente nuestro cuerpo gasta energías durante el proceso digestivo de los alimentos ingeridos, pero esta energía es prácticamente ínfima.

Una vez dejado claro los factores que influyen en el gasto energético de una persona…¿Cómo puede influir el tabaco en la regulación de nuestro metabolismo basal?

EL GRAN ENEMIGO DEL METABOLISMO BASAL: LA NICOTINA

Como muchos sabréis, el principal elemento de discordia a la hora de hablar del tabaco es la nicotina (por no entrar en detalles de los diferentes componentes nocivos y adictivos que lleva al tabaco). Pero, ¿cómo influye la nicotina en el metabolismo basal en concreto?

Los principales efectos de la nicotina que posteriormente van a repercutir en nuestro metabolismo basal y, por tanto, en nuestro consumo calórico, se van a deber a que la nicotina ESTIMULA la liberación de SEROTONINA, LEPTINA Y CATECOLAMINAS. No vamos a entrar en detalle sobre qué es cada una de ellas, pero a continuación vamos a detallar los efectos que produce la nicotina y por qué afecta a nuestro MB (metabolismo basal).

  • SEROTONINA: Se trata de un neurotransmisor que está relacionado con el control del apetito, la saciedad y el sueño. Su aumento de forma artificial es producido por el consumo de la nicotina del tabaco que provoca una inhibición de la ingesta de carbohidratos y grasas. Como bien podéis imaginar, un aumento artificial a través de un producto que nuestro organismo NO NECESITA, no va a traer consecuencias buenas, ya que cuando nuestro organismo se acostumbre a esta sustancia (ADICCIÓN AL TABACO) y en un futuro la suprimamos, le estaremos creando a nuestro organismo un desequilibrio que tardaremos tiempo en subsanar.
  • LEPTINA: Una de las principales funciones de la leptina consiste en reducir el apetito (de hecho, los individuos obesos presentan concentraciones más altas de leptina que aquellos con un peso normal, ya que estos presentan un mayor índice de grasa corporal y la leptina es secretada por los adipocitos o células grasas). Por lo tanto, si la nicotina aumenta la liberación de leptina, casi con toda seguridad esto provocará un aumento de la ingesta calórica.
  • CATECOLAMINAS: Las catecolaminas son unos neurotransmisores que actúan sobre el SNP (Sistema Nerviosos Periférico) y entre otras funciones, pueden contribuir a aumentar el MB (especialmente con el aumento de la adrenalina), según nos indicaba Benowitz ya en el año 1988. El aumento de catecolaminas puede deberse a factores psicológicos como estrés o ansiedad, factores como la altitud, temperaturas extremas, etc… pueden contribuir a su aumento, pero no es el caso que nos ocupa y por tanto no entraremos en detalles. Por tanto, al ser una consecuencia del consumo de tabaco el aumento de liberación de catecolaminas, una de sus consecuencias será el AUMENTO DE NUESTRO MB. Así mismo, otro efecto del aumento de las catecolaminas será el aumento del nivel de triglicéridos, de ácidos grasos libres y de glicerol, así como un aumento del LDL (“colesterol malo”) y disminución del HDL (“colesterol bueno”). Además, y teniendo en cuenta que el aumento de catecolaminas provoca un aumento del MB, evidentemente dejar de fumar reduce dicho MB (según Perkins KA, hasta un 10%), pero dicha reducción no compensa, para nada, los perjuicios que provoca en nuestro organismo el consumo de tabaco.

ESTUDIOS QUE RELACIONAN EL CONSUMO DE TABACO Y NICOTINA CON EL METABOLISMO BASAL

A continuación, citaremos algunos estudios que se han hecho sobre la relación del tabaco con el MB, antes de exponer nuestras conclusiones acerca del tema (aunque evidentemente éstas están más que clara).

  • DEPARTAMENTO DE SALUD Y SERVICIOS SOCIALES DE LOS ESTADOS UNIDOS (USDHHS): En el año 1990, este departamento realizó un estudio (VER ESTUDIO) en el que señalaban que casi un 80% de las personas que dejaban de fumar engordaban. De todas formas, deberíamos destacar, por todo lo explicado anteriormente, que no estaríamos hablando de una “ganancia de peso”, sino más bien de “volver a nuestro peso” suponiendo que nunca hubiéramos fumado (recordemos que anteriormente dijimos que uno de los efectos de la nicotina es la inhibición de la ingesta de carbohidratos y grasas). También, un año antes, en 1989, Kesgles señaló que existe una diferencia APROXIMADAMENTE en la mayoría de casos de 3Kg entre los fumadores y no fumadores.
  • CENTRO NACIONAL PARA LA INFORMACIÓN BIOTECNOLÓGICA DE LOS ESTADOS UNIDOS (NCBI): En un estudio publicado el 14 de Mayo del 2007, el NCBI evaluó la relación entre el consumo de cigarrillos y el aumento del MB en individuos sanos y, además, introdujeron a pacientes con artritis reumatoide como sujetos de estudio. La muestra de dicho estudio consistió en un total de 53 pacientes (de los cuales 36 eran mujeres y 17 hombres) de los que 20 eran fumadores. Sus resultados dentro de la muestra fueron concluyentes: Aquellos pacientes con artritis reumatoide presentaban un MB ligeramente más alto que los no fumadores. Por ello, concluyeron que fumar aumentaba ligeramente el MB, en especial en aquellas personas que sufrieran artritis reumatoide

CONCLUSIONES

Evidentemente, vamos a partir de la base de que fumar ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD. Pero en el caso que nos ocupa, que es la relación entre el tabaco y el MB, señalaremos que pese a que pueda parecer que fumar “adelgaza”, en realidad no es ningún beneficio, ya que esa “pérdida de peso” se debe exclusivamente a la acción de los productos químicos que posee el tabaco (aquí hemos analizado sólo la nicotina) en nuestro organismo y cómo la nicotina provoca desequilibrios (no sólo alimenticios, sino también de los niveles de estrés, calidad del sueño, etc…) que más adelante nos llevan a ganar más peso del que teníamos antes de comenzar a fumar.

BIBLIOGRAFÍA

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Sobre el Autor

Miguel Gómez

Militar. Ex entrenador de fútbol de categorías inferiores. Entrenador personal y asesor nutricionista.