Vitamina D contra el Covid-19: La Gran Desconocida

La vitamina D juega varios papeles importantes en el cuerpo. Ayuda al cuerpo a absorber calcio para mantener una buena salud ósea, ayuda a modular el crecimiento celular y ayuda a transmitir mensajes entre los nervios y los músculos.

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Los titulares que promueven medidas preventivas y posibles tratamientos para COVID-19 dominan las noticias.

Una afirmación popular que está haciendo olas es el uso potencial de vitamina D como una forma de minimizar el riesgo de contraer la enfermedad y también para reducir la gravedad de la enfermedad en caso de que la contraiga. Pero es importante que los consumidores comprendan la investigación detrás de los titulares antes de tomar decisiones sobre tomar suplementos o consumir vitamina D adicional.

Si hay algo que no podemos negar es que el 2020 estará marcado por la pandemia del
COVID-19.

Todos hemos podido observar como durante los meses más duros de la pandemia se ha creado una concienciación a nivel poblacional de la importancia de mantener una buena salud. Ha habido un incremento general en el interés por mejorar la alimentación, realizar más ejercicio e incluso hemos sido conscientes de la importancia, controlada, de la exposición solar.

En nuestro país, que tiene una media de 300 días de sol al año (dependiendo de la provincia), hasta un 40% de los adultos y un 80% de los mayores de 65 años tienen déficit de vitamina D.

¿Por qué es tan importante la vitamina D?

La vitamina D es imprescindible para la correcta formación de los huesos durante el crecimiento y para su posterior mantenimiento en las siguientes etapas de la vida. La deficiencia de esta en niños conlleva un crecimiento de huesos deformes debido a su fragilidad, enfermedad conocida como raquitismo.

En adultos se conoce como osteomalacia, pudiendo llevar a la aparición de dolores osteomusculares, debilidad muscular y aumento del riesgo de fracturas debido a la osteoporosis. Por ello es fundamental mantener unos niveles óptimos de vitamina D, para la correcta absorción del calcio y por la importancia que tiene en el sistema inmunitario, muscular y nervioso.

¿Dónde podemos encontrarla?

Vitamina D
Esencial para huesos fuertes y prevención de la osteoporosis, la vitamina D también puede ayudar a defenderse de las enfermedades cardíacas y estimular el sistema inmunológico.

Por ejemplo en pescados grasos como el salmón, en productos lácteos enteros como la leche o el queso, incluso podemos encontrarla en la yema del huevo. Hoy en día en los supermercados también podemos encontrar muchos productos fortificados que nos ayudaran a llegar a la cantidad diaria recomendada.

Cuando la dieta no es suficiente y necesitamos una ayuda extra podemos suplementarnos, en adultos de 19 a 70 años se recomienda una cantidad de 600 UI (unidades internacionales).

La exposición solar (tomando las precauciones adecuadas) es, sin duda alguna, una magnífica fuente de vitamina D. Los rayos UV ayudan a producir dicha vitamina en la piel, bastan 5-10 minutos 2-3 veces por semana para recargar los depósitos de vitamina D.

Anteriormente hemos hecho referencia a la importancia que tiene la vitamina D en el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmunitario, pero ¿Tienen relación los niveles de vitamina D con la incidencia que pueda tener el COVID-19 en nuestro organismo?

Una deficiencia de vitamina D puede aumentar tu riesgo de desarrollar una infección grave por COVID-19.
Debido a que algunos estudios sobre la vitamina D y COVID-19 no son revisados ​​por pares, algunos expertos en salud dicen que es demasiado pronto para hacer afirmaciones sobre un vínculo.

Vitamina D y COVID-19

En mayo se publicaron los primeros estudios en Indonesia, donde encontraban una mayor mortalidad en pacientes infectados que tenían bajos niveles de vitamina D respecto a los que tenían rangos normales.

En agosto, también en Indonesia, se observó como los pacientes infectados de COVID-19 que se exponían más al sol se recuperaban antes. EE. UU. también hizo público un estudio, en el que pacientes que en su última analítica habían tenido menos de 20 ng/ml de vitamina D tenían casi el doble de tasas de contagio.

En todos ellos parece haber una clara evidencia de que la vitamina D podría tener un papel importante en la lucha del COVID-19, pero solamente son estudios observacionales por lo que no podemos afirmarlo. Sin embargo, en septiembre, el Hospital Universitario Reina Sofía de Granada publicó un ensayo clínico en el que pacientes suplementados con vitamina D tenían menos tasa de ingreso en UCI. Al tratarse de un estudio de intervención, sí podemos afirmar que es la vitamina D la que causa esta mejoría.

De esta manera, tenemos que dar la importancia que se merece a la vitamina D, cubriendo las necesidades diarias de esta mediante la dieta, la suplementación y la exposición solar. Pudiendo así asegurar el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

Bibliografía:

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