Los electrolitos —sodio, potasio, calcio, magnesio, cloruro y fosfato— son minerales esenciales que regulan funciones vitales del organismo: la transmisión nerviosa, la contracción muscular, el equilibrio de fluidos y el ritmo cardíaco. Para quien entrena con regularidad, mantener este equilibrio es especialmente relevante: el sudor elimina electrolitos de forma continua, y tanto el déficit como el exceso pueden afectar al rendimiento y, en casos graves, a la salud. Esta guía explica qué son los trastornos electrolíticos, sus síntomas, y un riesgo específico que todo deportista de resistencia debería conocer: la hiponatremia asociada al ejercicio.
¿Qué son los Trastornos de Electrolitos?
Un trastorno electrolítico ocurre cuando los niveles de un electrolito en el organismo son demasiado altos o demasiado bajos. Los niveles elevados se identifican con el prefijo «hiper-» y los niveles bajos con «hipo-» — por ejemplo, hipernatremia (sodio alto) e hiponatremia (sodio bajo).
Estas sustancias están presentes en la sangre, los fluidos corporales y la orina, y se ingieren a través de alimentos, bebidas y suplementos. Cuando se desequilibran de forma significativa, pueden afectar a sistemas vitales del organismo, incluyendo el corazón y el sistema nervioso.
Hiponatremia Asociada al Ejercicio: El Riesgo Específico del Deportista
Si entrenas resistencia (running, ciclismo, triatlón) durante periodos prolongados, hay un trastorno electrolítico que merece atención especial: la hiponatremia asociada al ejercicio (HAE) — niveles de sodio en sangre peligrosamente bajos provocados por una combinación de pérdida de sodio por el sudor y una ingesta excesiva de agua sin reponer electrolitos.
Basándonos en artículos recuperados de PubMed, una revisión narrativa publicada en el Journal of Clinical Medicine (Klingert et al., 2022) sobre hiponatremia asociada al ejercicio en corredores de maratón encontró una prevalencia que oscila entre el 7% y el 15% de los participantes (incluyendo casos sintomáticos y asintomáticos), según los estudios analizados. Los principales factores de riesgo identificados fueron las temperaturas ambientales altas y el sexo femenino. La revisión señala que la HAE puede provocar complicaciones neurológicas graves, incluida encefalopatía hiponatrémica, y en casos extremos ha causado muertes documentadas en corredores. (DOI: 10.3390/jcm11226775)
La recomendación clave de los autores es desarrollar estrategias de hidratación individualizadas según la tasa de sudoración y la pérdida de sal de cada persona, en lugar de seguir protocolos genéricos de «beber mucha agua» durante el ejercicio prolongado — precisamente esa sobrehidratación sin reposición de sodio es uno de los principales mecanismos de la HAE.
Cómo Prevenir la Hiponatremia en Entrenamientos Largos
- No bebas más de lo que pierdes: la sed es, para la mayoría de personas, un indicador razonable de cuánto necesitas beber. Beber por encima de la sed durante actividades de resistencia prolongadas aumenta el riesgo de HAE.
- Repón sodio en esfuerzos largos: en entrenamientos o competiciones de más de 2-3 horas, usa bebidas isotónicas o geles con electrolitos, no solo agua.
- Conoce tu tasa de sudoración: pésate antes y después de un entrenamiento representativo (sin beber durante el pesaje) para estimar cuánto líquido pierdes realmente por hora.
- Presta atención en clima caluroso: el riesgo de HAE aumenta con la temperatura ambiental, ya que se suda más y se tiende a sobrecompensar bebiendo en exceso.
Síntomas Generales de un Trastorno Electrolítico
Las formas leves pueden no causar ningún síntoma y pasar desapercibidas hasta detectarse en un análisis de sangre rutinario. A medida que el trastorno se agrava, los síntomas más comunes incluyen:
- Latido cardíaco irregular o frecuencia cardíaca anormalmente rápida
- Fatiga y letargo
- Náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento
- Calambres y debilidad muscular
- Confusión, irritabilidad o dolores de cabeza
- Entumecimiento y hormigueo
- En casos graves: convulsiones
Si experimentas varios de estos síntomas, especialmente tras un esfuerzo físico prolongado, pérdida significativa de líquidos (vómitos, diarrea, sudoración intensa) o sospechas de un trastorno electrolítico, consulta con un médico — pueden ser potencialmente graves si no se tratan a tiempo.
Causas Más Comunes
Los trastornos electrolíticos suelen estar causados por pérdida de fluidos corporales a través de vómitos prolongados, diarrea, sudoración intensa o quemaduras. También pueden deberse a ciertos medicamentos o a enfermedades subyacentes como insuficiencia renal, trastornos de tiroides o paratiroides, o trastornos de las glándulas suprarrenales.
Sodio (Hiponatremia / Hipernatremia)
El sodio regula el equilibrio de fluidos del organismo. Niveles bajos (hiponatremia) pueden deberse a sobrehidratación, ciertos diuréticos o enfermedad renal. Niveles altos (hipernatremia) suelen relacionarse con deshidratación severa.
Potasio (Hipocalemia / Hipercalemia)
Esencial para la función muscular y cardíaca. Niveles bajos pueden deberse a vómitos, diarrea o ciertos diuréticos. Niveles altos suelen relacionarse con enfermedad renal o ciertos medicamentos.
Calcio (Hipocalcemia / Hipercalcemia)
Mineral vital para la contracción muscular, la estabilización de la presión arterial y la salud ósea. La hipercalcemia puede deberse a hiperparatiroidismo, enfermedad renal o uso excesivo de suplementos de calcio o vitamina D. La hipocalcemia puede deberse a insuficiencia renal, hipoparatiroidismo o deficiencia de vitamina D.
Magnesio y Fosfato
El magnesio participa en cientos de reacciones enzimáticas, incluyendo la función muscular y nerviosa. El fosfato interactúa estrechamente con el calcio y es necesario para la producción de energía celular (ATP). Ambos pueden alterarse por enfermedad renal, abuso de alcohol, desnutrición severa o ciertos medicamentos.
Diagnóstico
Un análisis de sangre simple mide los niveles de electrolitos. También es habitual evaluar la función renal, ya que los riñones regulan en gran medida este equilibrio. Dependiendo de la sospecha clínica, el médico puede complementar con un examen físico (por ejemplo, una prueba de pellizco en la piel para evaluar deshidratación) o un electrocardiograma (ECG), ya que tanto el exceso como el déficit de varios electrolitos puede alterar el ritmo cardíaco de forma detectable.
Tratamiento
El tratamiento depende del tipo de trastorno y su causa subyacente. Las opciones más habituales incluyen fluidos intravenosos (generalmente con cloruro de sodio) para rehidratar y corregir deficiencias, medicación específica para restablecer el equilibrio mineral rápidamente, suplementos orales para correcciones crónicas (frecuente en enfermedad renal), y en casos graves de fallo renal, hemodiálisis. Una vez corregido el desequilibrio agudo, es fundamental tratar la causa subyacente para prevenir recurrencias.
Quién Tiene Más Riesgo
Además de los deportistas de resistencia en esfuerzos prolongados, tienen mayor riesgo las personas con trastorno por consumo de alcohol, cirrosis, insuficiencia cardíaca congestiva, enfermedad renal, trastornos de la alimentación (anorexia, bulimia), traumatismos severos (quemaduras, fracturas) o trastornos de tiroides, paratiroides o glándulas suprarrenales.
Preguntas Frecuentes
¿Cuánta agua es demasiada durante un entrenamiento largo?
No existe una cifra universal, pero la recomendación general es beber según la sed en lugar de forzar cantidades fijas predeterminadas, y reponer sodio (no solo agua) en esfuerzos de más de 2-3 horas. Beber sistemáticamente por encima de la sed es uno de los principales factores de riesgo de hiponatremia asociada al ejercicio.
¿Los calambres musculares siempre indican un déficit de electrolitos?
No siempre. Aunque el déficit de sodio, potasio o magnesio puede contribuir a los calambres durante el ejercicio, la fatiga neuromuscular y el entrenamiento a intensidades inusualmente altas para tu nivel de condición física también son causas frecuentes, independientes del equilibrio electrolítico.
¿Necesito bebidas isotónicas en cualquier entrenamiento?
No para sesiones cortas (menos de 60-90 minutos) de intensidad moderada, donde el agua suele ser suficiente. Para esfuerzos más largos, especialmente en climas calurosos, las bebidas con electrolitos ayudan a reponer el sodio perdido por el sudor y reducen el riesgo de hiponatremia asociada al ejercicio.
Referencia Científica
- Klingert, M., Nikolaidis, P.T., Weiss, K., Thuany, M., Chlíbková, D., & Knechtle, B. (2022). Exercise-Associated Hyponatremia in Marathon Runners. Journal of Clinical Medicine, 11(22), 6775. DOI: 10.3390/jcm11226775


